The eye of the tiger

The eye of the tiger

16 de diciembre 2019. Autor de texto y foto: Gérald Barraud

La canción de Rocky III representa muy bien las particularidades del tigre (Panthera tigris). Sus ojos transmiten confianza, potencia y las presas que logran verlos… ¡ya están muertas! El felino más grande del mundo, junto con el león, siempre atrajo la atención de los fotógrafos, tanto aficionados como profesionales, y poder admirarlo en su hábitat natural es algo mágico.

La India, que cuenta con el número más grande de tigres de Bengala, es el destino favorito para esos avistamientos. Aunque existen más tigres en los zoológicos de Estados Unidos que los que se encuentran en libertad, el número actual de éstos, que se estima a un poco más de 4.000, va aumentando. Una buena señal, si bien llegaron a ser más de 100.000 en toda Asia a principios del siglo XX. La caza furtiva, la desaparición de los bosques donde viven y el tráfico de algunos de sus órganos tuvieron un efecto dramático y por eso está considerada ahora una especie en peligro de extinción (está en la lista roja de la UICN, la Union Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

Les invito a descubrirlo el próximo mes de marzo en un viaje que nos llevará a dos de los más famosos parques naturales de la India: Kanha y Bandhavgarh. Ambos tienen de unas las mayores concentraciones de las más altas de estos felinos, por lo que fotografiarlos allí está casi garantizado y en todo caso, es el sitio en que las probabilidades de conseguirlo son más altas. 

El tigre es más activo de noche pero se le puede ver muy bien al amanecer y al atardecer, que es cuando haremos los safaris. Además, es cuando tenemos la mejor luz. A los que no vieron nunca un tigre en libertad les aconsejo tener los parámetros de sus cámaras fotográficas predeterminados para este tipo de luz y con una velocidad lo suficientemente alta. Su presencia es un momento mágico que seguro les hará subir la presión sanguínea y a algunos despistados la emoción de entreverlo seguro les hará olvidar cómo tienen configurados los tres parámetros básicos: el diafragma, la velocidad y la sensibilidad.

Tener el ISO automático permite concentrarnos en los otros dos, pero ha de estar limitado porque si no ¡seguro que algunos harán ráfagas a ISO 16.000! Nos puede pasar a todos…

Después de hacer el primer plano que siempre hemos soñado con nuestros teleobjetivos para tener sus ojos y bigotes bien nítidos, no hemos de olvidar probar algún barrido si el tigre está en movimiento, un reflejo en el agua si está cerca de ella y poner a nuestro protagonista en su entorno con algún gran angular. Utilizar también los desniveles del terreno para sacarlo a ras de suelo y utilizar el enfoque manual cuando algunas hierbas altas le tapan parte de la cara…… todos estos trucos te los enseñaré allí si viajas con nosotros en esta maravillosa región de Madhya Pradesh. Solo quedan 3 plazas, así que no lo piensas más. ¡No te arrepentirás!

Nos vemos pronto... ¡en los ojos del Tigre!

Gérald Barraud
Fotógrafo de Naturaleza y guía de AUSTRALphoto para el viaje ”TIGRES. Tras las huellas del gran depredador”.