Porqué viajar a Nepal en 2022

Porqué viajar a Nepal en 2022

9 de marzo de 2022   Autora: Silvia Briegas

Todo viaje tiene una motivación.

Ya sea conocer otras culturas, ver nuevos lugares, para vivir una experiencia icónica, por motivos laborales o para descansar del trabajo con unas merecidas vacaciones. El caso es que todos los viajes tienen su “porqué”.

Desde que comenzó a remitir la pandemia de COVID-19, son cada vez más las personas que que quieren volver a viajar porque echan de menos esa sensación de descubrimiento, el descanso de la desconexión y la emoción de estar en lugares que llevaban mucho tiempo soñando conocer.

A nosotros también nos pasó hace poco. En abril de 2021 viajamos de nuevo a Nepal, con la ilusión de internarnos en lo más profundo del Himalaya y ver de cerca esas montañas que siempre nos han atraído tanto y unas ganas enormes de salir de la rutina y de casa tras el confinamiento.

En ese viaje pudimos ver las cumbres de los Annapurnas tal y como las habíamos imaginado, pero también hemos podido ver cómo han cambiado los pueblos, las personas y los paisajes que descubrimos por primera vez hace ya más de una década.

Este ha sido nuestro cuarto viaje a Nepal y, si bien en cada ocasión hemos ido viendo modificarse el país y la forma de vida de sus gentes, tras esta última experiencia, nos hemos quedado con la sensación de que la esencia de Nepal está desapareciendo.

Entonces, ¿por qué hay viajar a Nepal en 2022?

Si hace tiempo que nos conoces, ya sabrás que siempre hablamos con honestidad de la situación y las características de cada país donde organizamos nuestros viajes.

El cambio climático y la pandemia han tenido y tienen un impacto importante en Nepal.

En este viaje nos hemos encontrado con que sus cielos son cada vez menos azules, las emisiones de CO2 de los coches a veces ocultan el paisaje y no todos los amaneceres nos han regalado esas espectaculares vistas de las montañas que antaño estaban casi garantizadas a cambio de un buen madrugón.

Por otro lado, también hemos podido apreciar que se han hecho grandes avances en el desarrollo de las personas y en la recuperación y conservación de las tradiciones, de la cultura local y de la arquitectura. Por ejemplo, Katmandú está ya prácticamente reconstruida tras el terremoto de 2015 y hay cada vez más personas, especialmente mujeres, que participan de las actividades turísticas y económicas.

Los retos que enfrenta Nepal en estos momentos son claros y están interconectados entre sí. Las zonas rurales y las ciudades están habitadas por personas que trabajan día a día para lograr cambios positivos, pero necesitan apoyo para llevar a cabo las acciones necesarias que les permitan mejorar su nivel de vida y preservar su entorno de manera eficaz.

El reinicio del turismo es una oportunidad excelente para ello, sobre todo si es un turismo responsable y bien gestionado.

¿Qué mejor momento que ahora para hacer un viaje sostenible a Nepal y disfrutar de sus maravillas antes de que sea demasiado tarde?

4+1 consejos para hacer un buen viaje a Nepal 

Como #buenviajero, si haces un viaje a Nepal con base en el turismo regenerativo y sostenible, puedes contribuir a mitigar y mejorar el impacto negativo originado por el cambio climático y la pandemia.

Es tan fácil como fijarte en si tu visita incluye actividades, alojamientos, transportes, etc., que aporten un beneficio directo a la comunidad local y a su entorno natural.

1. Alojarte en una Homestay y qué esperar de la experiencia 

Una de las formas más intensas y auténticas de conocer la cultura nepalí es quedarte en una Homestay o casa particular con una familia local. Para recibir a los viajeros estas familias han realizado varias mejoras en sus casas como instalar baños al estilo occidental, camas nuevas, calentadores, etc.; Las anfitrionas, pues casi todas son mujeres, han recibido una formación en higiene a la hora de cocinar y también en inglés para facilitar el intercambio y la conversación a la vez que se empoderan y ganan en independencia y autoestima.

Las habitaciones son sencillas pero la experiencia todo un lujo ya que probarás deliciosos platos caseros, aprenderás a cocinar y compartirás con ellos su día a día a la vez que descubres pueblos encantadores donde el turismo no ha modificado la forma de vida de sus habitantes.

2. Visitar Katmandú en coches eléctricos

La polución en Katmandú es varias veces mayor que la tasa de referencia que se usa para prohibir la circulación de los coches en ciudades como Madrid. En los últimos, el número de coches en la capital ha aumentado exponencialmente y como la ciudad se encuentra en un valle con forma de bol, la contaminación generada durante el día se asienta durante la noche, y es especialmente severa si pasan varias semanas sin llover.

Ya existen empresas que disponen de vehículos híbridos y eléctricos para hacer visitas en el Valle de Katmandú y en nuestro viaje pudimos usar estos vehículos que generan 0 emisiones y que además ofrecen oportunidades de trabajo a colectivos minoritarios en el sector como son las mujeres. Para nosotros fue una experiencia genial poder viajar con Shanti, nuestra conductora a bordo de un coche totalmente eléctrico y aquí puedes ver un resumen de la experiencia.

3. Recorrer nuevas rutas y destinos alternativos

Sal de la ruta trillada de los tradicionales trekkings al campo base del Everest o el santuario del Annapurna y explora itinerarios como el que va de Besi Sahar a Manang por la cara norte de los Annapurnas, el Mardi Himal Trek o las nuevas propuestas que hay para descubrir las remotas regiones del este y el oeste del país.

También puedes evitar pasar mucho tiempo en Pokhara, donde el gran número de montañeros y mochileros que pasan por aquí ha modificado totalmente el paisaje urbano haciendo de sus calles una sucesión de cafeterías, tiendas y bares que te recordarán más a Benidorm que a cualquier lugar de Nepal.

Y si estás pensando ir a la selva ¿por qué no vas a buscar al tigre de Bengala en el Parque Nacional de Bardiya? Aquí tendrás muchas más probabilidades de verlo que en el famoso Parque Nacional de Chitwan, donde apenas se encuentra ya, y disfrutarás de una experiencia de safari con muchos menos coches alrededor. Además, tu visita ayudará a conservar bosque comunitario que cuidan los habitantes de la zona y podrás convivir con los Tharu en una de sus bonitas aldeas junto a la jungla.

4. Terminar tu viaje en paz y armonía.

La mayoría de mochileros y montañeros que van a Nepal empiezan y terminan su viaje en el barrio de Thamel, que es, sin duda alguna, el más turístico de la ciudad. Especialmente de noche, Thamel está lleno de extranjeros que buscan restaurantes con “estilo” y ambiente festivo aunque lo único que suele haber abierto más tarde de las 10 son bares con go-gos y tabernas irlandesas.

Tras un día de visitas y emociones, una experiencia de yoga con un maestro nepalí en un ambiente sereno como el de Avata Wellness Center seguro que te dejará una mejor sensación.

Consejo extra: Si quieres traer souvenirs que siempre te traigan un buen recuerdo cuando los mires, compra en tiendas locales donde ofrezcan productos artesanales y un intercambio razonable en lugar de un regateo agresivo. Y es que no hay belleza en la artesanía más hermosa o en la prenda más original si no ha sido fabricada en condiciones de trabajo dignas para las personas que las crean.

Si hace tiempo que tienes ganas de viajar a Nepal para conocer su esencia y a tu motivación se une el deseo de viajar mejor, contacta con nosotros y te ayudaremos a organizar ese viaje para que disfrutes de verdad cada lugar y cada momento, de manera que las próximas generaciones de #buenosviajeros lo puedan disfrutar en el futuro.

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