Vivir para contarlo

Vivir para contarlo

28 de noviembre 2019. Autor: Jesús del Caso

Vivir para contarlo. Una máxima cercana siempre al desarrollo de la humanidad. La vida se puede pintar, cantar o escribir; se puede hacerla pasar por una pantalla de TV, o de cine; o desmenuzarla y airearla al mundo, con mejor o peor gracia, en las redes sociales. Particularmente gustamos de contar aquello que creemos que no es conocido o no es fácil de conocer o de imaginar por nuestro oyente. Nos gusta sentirnos únicos, portadores de realidades alternativas, improbables o, al menos, lejanas. Nos reconfortan, y cómo, las caras de asombro y los ojos desorbitados… ¿Si? ¿No me digas? Nunca lo hubiera imaginado…  

Pero en este mundo nuestro del casi 2020, parece que las sorpresas se nos agotan. Todo viajero de pro hubiera querido nacer en el XIX… cuando había tanto por descubrir, cuando los viajeros eran exploradores y les quedaban tan bien los bigotes... Pero, claro, la globalización, internet: y es que a ver qué cuento yo ahora, etc.

Hay intentos exitosos, otros más o menos llevaderos, y otros comúnmente chapuceros y hasta trágicos de pasar a la historia, en modo selfi, al borde de donde no debieras… Pero hay también una labor ingente de producción de contenidos de alta calidad, capaces de llevar lo ignoto al borde seguro de tu sofá esas frías tardes de invierno. Muchos hemos crecido con la música de los docus de Lonely Planet. Llegábamos al sofá cuando el tipo de las greñas difíciles terminaba de hacer un círculo en la arena y nos sentábamos un ratito a sorber el café y ver por dónde nos iban a llevar. Muchas de las decisiones que tomaríamos posteriormente en nuestras vidas, aquellos a los que la curiosidad nos anidaba ya en el alma, se forjaban aquellas tardes. Algún tiempo después, aquellos que quisimos o pudimos seguir aquellos instintos, sentimos que tenemos una deuda que saldar.

Soy Jesús Del Caso, un tipo que alguna vez soñó vivir para contarlo y al que, en algún momento, su manía de perseguir sueños (para contarlos), le llevo a poder viajar por el mundo (para lo que ya estaréis sospechando). La serie de viajes de aventura DESCUBRIR, que tengo el gusto de presentar y la fatiga de dirigir, viene a emparentarse directamente con aquellos docus cambia-vidas de los que hablábamos, eso sí, contextualizados, en este mundo nuestro de hoy, tan post-todo; y amparados bajo el paradigma de la sostenibilidad y la responsabilidad, máximas de todo aquello que tiene que ser así o no será.

“DESCUBRIR”, cito sinopsis oficial, “transporta al espectador a famosos destinos y a rutas menos conocidas para disfrutar de paisajes impresionantes, para conocer otras gentes, probar diferentes comidas y experimentar otras maneras de vivir desde una perspectiva sostenible y responsable.”

Y sí, “DESCUBRIR” llega por fin a España después de su paseo por televisiones de Estados Unidos y Corea del Sur.  TVE, empezará su emisión el próximo 29 de noviembre ¡Los viernes por la tarde en La2! Un paso de gigante para saldar esa deuda nuestra.

Estamos muy felices y satisfechos de todo lo deambulado por ahí. Lo vais a poder ver en La2, pero hay otra labor ineludible para la que el comienzo de la emisión en España sirve de detonante y excusa para no postergarla aún más. Y es la tarea de bucear en la memoria y compartiros las sensaciones que nos embargaron en el proceso de rodaje, en cada continente, en cada región, con cada una de sus gentes.

Esta especie de diario de rodaje que damos por inaugurado, confía en la escritura aquello que se le escapa a la cámara. Y confía en transmitirles sensaciones y despertarles sentimientos, que, quizá, algún día, los lleven a tomar importantes decisiones. Sean ustedes bienvenidos a DESCUBRIR. El diario de rodaje.